El Santo Rosario (Misterios Gozosos)

Lunes y Sábados

Introducción
Por la Señal de la Santa Cruz:

En el nombre del Padre, del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.

Acto de Contrición:

Señor mío, Jesucristo, Dios y hombre verdadero, creador y redentor mío, por ser tú quien eres y porque te amo sobre todas las cosas, me pesa de todo corazón haberte ofendido.

Quiero y propongo firmemente confesarme a su tiempo.

Ofrezco mi vida, obras y trabajos, en satisfacción de mis pecados, y confío en tu bondad y misericordia infinita, que me los perdonarás y me darás la gracia para no volverte a ofender. Amén.

Anuncio de los Misterios y Ofrecimiento:

Los misterios del Rosario que hoy vamos a contemplar son los Gozosos.

Ofreceremos este Rosario por las familias, los bebés no nacidos y sus madres, los migrantes, las vocaciones, la niñez, por toda la Iglesia, en especial por los miembros del Reino Christo y por las intenciones de nuestro corazón.
Los Misterios Gozosos
Primer Misterio:

La Encarnación del Hijo de Dios
Reflexión Bíblica: Entonces María dijo: He aquí la esclava del Señor, hágase en mí según tu palabra.

Intención: María, te pedimos en este misterio, nos ayudes a contemplar tu sí a Dios y nos alcances la gracia de poder reflexionar cuál es la voluntad de Él en nuestra vida, para poderle decir como tú: Hágase en mí según tu palabra.
Rezo (1 Padre Nuestro, 10 Ave Marías, 1 Gloria):

Padre Nuestro: Padre Nuestro, que estás en el cielo, santificado sea tu nombre. Venga a nosotros tu reino. Hágase tu voluntad, en la tierra como en el cielo. Danos hoy nuestro pan de cada día. Perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden. No nos dejes caer en la tentación y líbranos del mal. Amén.

10 Ave Marías (ejemplo): Dios te salve, María, llena eres de gracia, el Señor es contigo. Bendita eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén. (Se repite diez veces).

Gloria: Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo. Como era en un principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Segundo Misterio: La Visitación de Nuestra Señora a Santa Isabel
Reflexión Bíblica: Y María, entrando en casa de Zacarías, saludó a Isabel.

Intención: María, te pedimos en este misterio, nos ayudes a contemplar tu generosidad y empatía, al no pensar en ti y salir al encuentro de los demás. Ayúdanos, al igual que tú, a ser generosos con nuestro tiempo, dinero y acciones.

Rezo (1 Padre Nuestro, 10 Ave Marías, 1 Gloria):

Padre Nuestro: Padre Nuestro, que estás en el cielo, santificado sea tu nombre. Venga a nosotros tu reino. Hágase tu voluntad, en la tierra como en el cielo. Danos hoy nuestro pan de cada día. Perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden. No nos dejes caer en la tentación y líbranos del mal. Amén.

10 Ave Marías (ejemplo): Dios te salve, María, llena eres de gracia, el Señor es contigo. Bendita eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén. (Se repite diez veces).

Gloria: Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo. Como era en un principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Tercer Misterio: El Nacimiento de Nuestro Señor Jesucristo
Reflexión Bíblica: Y María dio a luz a su hijo primogénito, lo envolvió en pañales y lo acostó en un pesebre.

Intención: María, te pedimos en este misterio, nos ayudes a contemplar el amor con el que recibes a Jesús en tus brazos. Y enséñanos a amarlo como tú lo amas.

Rezo (1 Padre Nuestro, 10 Ave Marías, 1 Gloria):

Padre Nuestro: Padre Nuestro, que estás en el cielo, santificado sea tu nombre. Venga a nosotros tu reino. Hágase tu voluntad, en la tierra como en el cielo. Danos hoy nuestro pan de cada día. Perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden. No nos dejes caer en la tentación y líbranos del mal. Amén.

10 Ave Marías (ejemplo): Dios te salve, María, llena eres de gracia, el Señor es contigo. Bendita eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén. (Se repite diez veces).

Gloria: Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo. Como era en un principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Cuarto Misterio: La Presentación del Señor en el Templo
Reflexión Bíblica: María y José llevaron a Jesús a Jerusalén para presentarlo al Señor.

Intención: María, te pedimos en este misterio, nos ayudes a contemplar a la Sagrada Familia. Y al igual que presentaste a Jesús en el templo, te pedimos que lo presentes el día de hoy en nuestros corazones.

Rezo (1 Padre Nuestro, 10 Ave Marías, 1 Gloria):

Padre Nuestro: Padre Nuestro, que estás en el cielo, santificado sea tu nombre. Venga a nosotros tu reino. Hágase tu voluntad, en la tierra como en el cielo. Danos hoy nuestro pan de cada día. Perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden. No nos dejes caer en la tentación y líbranos del mal. Amén.

10 Ave Marías (ejemplo): Dios te salve, María, llena eres de gracia, el Señor es contigo. Bendita eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén. (Se repite diez veces).

Gloria: Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo. Como era en un principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Quinto Misterio: El Niño Perdido y Hallado en el Templo
Reflexión Bíblica: Después de tres días lo encontraron en el templo, sentado en medio de los doctores.

Intención: María, te pedimos en este misterio, nos ayudes a experimentar tu sentimiento al no encontrar a Jesús. Y ayúdanos a través de tu intercesión a nunca separarnos de Él.

Rezo (1 Padre Nuestro, 10 Ave Marías, 1 Gloria):

Padre Nuestro: Padre Nuestro, que estás en el cielo, santificado sea tu nombre. Venga a nosotros tu reino. Hágase tu voluntad, en la tierra como en el cielo. Danos hoy nuestro pan de cada día. Perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden. No nos dejes caer en la tentación y líbranos del mal. Amén.

10 Ave Marías (ejemplo): Dios te salve, María, llena eres de gracia, el Señor es contigo. Bendita eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén. (Se repite diez veces).

Gloria: Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo. Como era en un principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Final del Rosario
Por las Intenciones del Papa y de la Iglesia:

Padre Nuestro: Padre Nuestro, que estás en el cielo, santificado sea tu nombre. Venga a nosotros tu reino. Hágase tu voluntad, en la tierra como en el cielo. Danos hoy nuestro pan de cada día. Perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden. No nos dejes caer en la tentación y líbranos del mal. Amén.

Ave María (solo una vez): Dios te salve, María, llena eres de gracia, el Señor es contigo. Bendita eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.

Gloria: Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo. Como era en un principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

La Salve:

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra. Dios te salve. A ti llamamos los desterrados hijos de Eva.

A ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas. Ea, pues, Señora abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos.

Y después de este destierro, muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre. ¡Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María!

Letanías Lauretanas (Se repiten las invocaciones y respuestas como se indica en el audio):

Señor, ten piedad de nosotros. / Señor, ten piedad de nosotros.

Cristo, ten piedad de nosotros. / Cristo, ten piedad de nosotros.

Señor, ten piedad de nosotros. / Señor, ten piedad de nosotros.

Cristo, óyenos. / Cristo, óyenos.

Cristo, escúchanos. / Cristo, escúchanos.

Dios Padre celestial. / Ten piedad de nosotros.

Dios Hijo, redentor del mundo. / Ten piedad de nosotros.

Dios Espíritu Santo. / Ten piedad de nosotros.

Santísima Trinidad, que eres un solo Dios. / Ten piedad de nosotros.

(Siguen todas las invocaciones a la Santísima Virgen María con la respuesta: Ruega por nosotros).

Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo. / Perdónanos, Señor.

Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo. / Escúchanos, Señor.

Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo. / Ten piedad de nosotros.

Oración Final:

Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios. / Para que seamos dignos de las promesas de Cristo.

Oremos: Te rogamos, Señor, que nos concedas a nosotros tus siervos, gozar de perpetua salud de alma y cuerpo y por la gloriosa intercesión de la Bienaventurada Virgen María, seamos librados de la tristeza presente y disfrutemos de la eterna alegría. Por Cristo nuestro Señor. Amén.