
1. Señal de la Cruz:
En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén
2.Acto de Contrición:
Señor ten misericordia de nosotros, porque hemos pecado contra tí. Muéstranos Señor tu misericordia y danos tu salvación
3. Oración a San José
“Oh San José, que con amor trabajaste la madera para en esta vida, vida pasajera, a tu familia el pan de cada día proveer. Oh San José, ahora en el Cielo con Cristo, que extendido en el madero en el que vida eterna al hombre dio, enséñanos a reconocer en el quehacer de cada día el camino hacia Dios”.
Padre Nuestro (x1)
Ave María (x1)
Gloria al Padre (x1)
4. Misterios:
Primer Misterio | La anunciación a José (Mateo 1:18-21)
Contemplamos el gozo de José al recibir el encargo de tomar a María, Virgen, como esposa quien llevaba en el seno a Jesús.
La anunciación a José (Mateo 1:18-21)
Así fue como nació Jesús, el Mesías: su madre, María estaba comprometida para casarse con José. Pero antes de que vivieran juntos, se supo que ella estaba embarazada. José era un hombre bueno y obediente a la ley de Dios. Como no quería acusar a María delante de todo el pueblo, decidió romper en secreto el compromiso.
Mientras pensaba en todo esto, un ángel de Dios se le apareció en un sueño y le dijo: «José, no tengas miedo de casarte con María. El Espíritu Santo fue quien hizo que ella quedara embarazada. 21 Cuando nazca el niño, lo llamarás Jesús. Él va a salvar a su pueblo del castigo que merece por sus pecados.»

Rezar 7 veces en cada misterio las siguientes oraciones:
Guía: San José, custodio y protector de los corazones unidos y traspasados de Jesús y de María
Público: Inflama mi corazón para que en él solo reine mi Dios, Jesús, como reinó en tu santo corazón.
Rezar 1 vez al terminar las oraciones
Guía: Jesús, José y María
Público: Les doy el corazón y el alma mía.
Contador: 0
Segundo Misterio | El nacimiento de Jesús (Mateo 2:1-12; Lucas 2:1-20)
Contemplamos a José hombre, con el encuentro de lo divino, testigo de los coros de ángeles y de la presencia de la grandeza de Dios en el nacimiento de Jesús.
El nacimiento de Jesús (Lucas 2:1-20)
2 Poco antes de que Jesús naciera, Augusto, emperador de Roma, mandó hacer un censo, es decir, una lista de toda la gente que vivía en el Imperio Romano. 2 En ese tiempo, Quirinio era el gobernador de Siria, y fue el responsable de hacer este primer censo en la región de Palestina.
3 Todos tenían que ir al pueblo de donde era su familia, para que anotaran sus nombres en esa lista. 4 José pertenecía a la familia de David. Y como vivía en Nazaret, tuvo que ir a Belén para que lo anotaran, porque mucho tiempo antes allí había nacido el rey David. 5 Lo acompañó María, su esposa, que estaba embarazada.
6 Mientras estaban en Belén, a María le llegó la hora de tener 7 su primer hijo.[a] Como no encontraron ningún cuarto donde pasar la noche, los hospedaron en el lugar de la casa donde se cuidan los animales. Cuando el niño nació, María lo envolvió en pañales y lo acostó en un pesebre.[b]
8 Esa misma noche, unos pastores estaban cuidando sus ovejas cerca de Belén. 9 De pronto, un ángel de Dios se les apareció, y la gloria de Dios brilló alrededor de ellos. Los pastores se asustaron mucho, 10 pero el ángel les dijo: «No tengan miedo. Les traigo una buena noticia que los dejará muy contentos: 11 ¡Su Salvador acaba de nacer en Belén! ¡Es el Mesías, el Señor! 12 Lo reconocerán porque está durmiendo en un pesebre, envuelto en pañales.»
13 De pronto, muchos ángeles aparecieron en el cielo y alababan a Dios cantando:
14 «¡Gloria a Dios en el cielo,
y paz en la tierra
para todos los que Dios ama!»
15 Después de que los ángeles volvieron al cielo, los pastores se dijeron unos a otros: «¡Vayamos corriendo a Belén para ver esto que Dios nos ha anunciado!»
16 Los pastores fueron de prisa a Belén, y encontraron a María y a José, y al niño acostado en el pesebre. 17 Luego salieron y contaron lo que el ángel les había dicho acerca del niño. 18 Todos los que estaban allí se admiraron al oírlos.
19 María quedó muy impresionada por todo lo que estaba sucediendo, y no dejaba de pensar en eso.
20 Finalmente, los pastores regresaron a cuidar sus ovejas. Por el camino iban alabando a Dios y dándole gracias por lo que habían visto y oído. Todo había pasado tal y como el ángel les había dicho.

Rezar 7 veces en cada misterio las siguientes oraciones:
Guía: San José, custodio y protector de los corazones unidos y traspasados de Jesús y de María
Público: Inflama mi corazón para que en él solo reine mi Dios, Jesús, como reinó en tu santo corazón.
Rezar 1 vez al terminar las oraciones
Guía: Jesús, José y María
Público: Les doy el corazón y el alma mía.
Contador: 0
Tercer Misterio | La circuncisión y la atribución del nombre de Jesús (Lucas 2:21, Mateo 1:20-21)
Contemplamos a José fiel cumplidor de la voluntad y de la ley de Dios.
La circuncisión y la atribución del nombre de Jesús (Lucas 2:21)
Cuando Jesús cumplió ocho días de nacido, lo circuncidaron y le pusieron por nombre Jesús. Así lo había pedido el ángel, cuando le anunció a María que iba a tener un hijo.

Rezar 7 veces en cada misterio las siguientes oraciones:
Guía: San José, custodio y protector de los corazones unidos y traspasados de Jesús y de María
Público: Inflama mi corazón para que en él solo reine mi Dios, Jesús, como reinó en tu santo corazón.
Rezar 1 vez al terminar las oraciones
Guía: Jesús, José y María
Público: Les doy el corazón y el alma mía.
Contador: 0
Cuarto Misterio | La presentación en el Templo (Lucas 2:22-38)
Contemplamos a José devoto padre que acompaña a su hijo en el inicio de su vida religiosa.
La presentación en el Templo (Lucas 2:22-38)
Jesús y Simeón
22 Cuarenta días después de que Jesús nació, sus padres lo llevaron al templo de Jerusalén para presentarlo delante de Dios. 23 Así lo ordenaba la ley que dio Moisés: «Cuando el primer niño que nace es un varón, hay que dedicárselo a Dios.» 24 La ley también decía que debían presentar, como ofrenda a Dios, dos pichones de paloma o dos tórtolas.
25 En ese tiempo había en Jerusalén un hombre llamado Simeón, que obedecía a Dios y lo amaba mucho. Vivía esperando que Dios libertara al pueblo de Israel. El Espíritu Santo estaba sobre Simeón, 26 y le había dicho que no iba a morir sin ver antes al Mesías que Dios les había prometido.
27 Ese día, el Espíritu Santo le ordenó a Simeón que fuera al templo.
Cuando los padres de Jesús entraron en el templo con el niño, para cumplir lo que mandaba la ley, 28 Simeón lo tomó en sus brazos y alabó a Dios diciendo:
29 «Ahora, Dios mío,
puedes dejarme morir en paz.
»¡Ya cumpliste tu promesa!
30 »Con mis propios ojos
he visto al Salvador,
31 a quien tú enviaste
y al que todos los pueblos verán.
32 »Él será una luz
que alumbrará
a todas las naciones,
y será la honra
de tu pueblo Israel.»
33 José y María quedaron maravillados por las cosas que Simeón decía del niño.
34 Simeón los bendijo, y le dijo a María: «Dios envió a este niño para que muchos en Israel se salven, y para que otros sean castigados. Él será una señal de advertencia, y muchos estarán en su contra. 35 Así se sabrá lo que en verdad piensa cada uno. Y a ti, María, esto te hará sufrir como si te clavaran una espada en el corazón.»
Jesús y la profetisa Ana
36 En el templo estaba también una mujer muy anciana, que era profetisa. Se llamaba Ana, era hija de Penuel y pertenecía a la tribu de Aser. Cuando Ana era joven, estuvo casada durante siete años, 37 pero ahora era viuda y tenía ochenta y cuatro años de edad. Se pasaba noche y día en el templo ayunando, orando y adorando a Dios.
38 Cuando Simeón terminó de hablar, Ana se acercó y comenzó a alabar a Dios, y a hablar acerca del niño Jesús a todos los que esperaban que Dios liberara a Jerusalén.

Rezar 7 veces en cada misterio las siguientes oraciones:
Guía: San José, custodio y protector de los corazones unidos y traspasados de Jesús y de María
Público: Inflama mi corazón para que en él solo reine mi Dios, Jesús, como reinó en tu santo corazón.
Rezar 1 vez al terminar las oraciones
Guía: Jesús, José y María
Público: Les doy el corazón y el alma mía.
Contador: 0
Quinto Misterio | La huida en Egipto (Mateo 2:13-15)
Contemplamos a José valeroso, jefe de familia que en momento de adversidad no duda en poner a su familia a salvo
La huida en Egipto (Mateo 2:13-15)
La familia de Jesús huye a Egipto
13 Después de que los sabios regresaron a su país, un ángel de Dios se le apareció a José en un sueño y le dijo: «Levántate. Escapa a Egipto con el niño y con su madre, y quédate allá hasta que yo te avise, porque Herodes va a buscar al niño para matarlo.»
14 Esa noche, José escapó a Egipto con María y con el niño, 15 y se quedó allí hasta que Herodes murió. Así se cumplió lo que Dios había dicho por medio del profeta: «De Egipto llamé a mi hijo».

Rezar 7 veces en cada misterio las siguientes oraciones:
Guía: San José, custodio y protector de los corazones unidos y traspasados de Jesús y de María
Público: Inflama mi corazón para que en él solo reine mi Dios, Jesús, como reinó en tu santo corazón.
Rezar 1 vez al terminar las oraciones
Guía: Jesús, José y María
Público: Les doy el corazón y el alma mía.
Contador: 0
Sexto Misterio | El regreso a Nazaret (Mateo 2:23)
Contemplamos a José, confiado en la palabra del Señor que regresa y dedica su vida no solo a ganar el sustento para ella sino también a la educación de Nuestro Señor.
El regreso a Nazaret (Mateo 2:23)
Cuando llegaron allá, se fueron a vivir a un pueblo llamado Nazaret. Así se cumplió lo que Dios había dicho por medio de los profetas: «El Mesías será llamado nazareno».

Rezar 7 veces en cada misterio las siguientes oraciones:
Guía: San José, custodio y protector de los corazones unidos y traspasados de Jesús y de María
Público: Inflama mi corazón para que en él solo reine mi Dios, Jesús, como reinó en tu santo corazón.
Rezar 1 vez al terminar las oraciones
Guía: Jesús, José y María
Público: Les doy el corazón y el alma mía.
Contador: 0
Séptimo Misterio | El Niño Jesús perdido y hallado en el Templo ( Lucas 2:44-46)
Contemplamos a José, padre como cualquiera que sufre con las decisiones de su hijo pero confía plenamente en los designios del Señor.
El Niño Jesús perdido y hallado en el Templo ( Lucas 2:44-46)
44 José y María caminaron un día entero, pensando que Jesús iba entre los compañeros de viaje. Después lo buscaron entre los familiares y conocidos, 45 pero no lo encontraron. Entonces volvieron a Jerusalén para buscarlo.
46 Al día siguiente encontraron a Jesús en el templo, en medio de los maestros de la Ley. Él los escuchaba con atención y les hacía preguntas.
Rezar 7 veces en cada misterio las siguientes oraciones:
Guía: San José, custodio y protector de los corazones unidos y traspasados de Jesús y de María
Público: Inflama mi corazón para que en él solo reine mi Dios, Jesús, como reinó en tu santo corazón.
Rezar 1 vez al terminar las oraciones
Guía: Jesús, José y María
Público: Les doy el corazón y el alma mía.
Contador: 0
Octavo Misterio | La gloriosa muerte de San José en brazos de Jesús y María
San José es considerado el patrono de la buena muerte, ya que se cree que su fallecimiento fue
sereno y en paz, con la compañía de Jesús y María. Su muerte ejemplifica la fe y la confianza en
Dios, y es un modelo para los cristianos que buscan una muerte serena y en gracia.

Rezar 7 veces en cada misterio las siguientes oraciones:
Guía: San José, custodio y protector de los corazones unidos y traspasados de Jesús y de María
Público: Inflama mi corazón para que en él solo reine mi Dios, Jesús, como reinó en tu santo corazón.
Rezar 1 vez al terminar las oraciones
Guía: Jesús, José y María
Público: Les doy el corazón y el alma mía.
Contador: 0
5.Letanias
Letanías a San José
Señor, ten misericordia de nosotros.
Cristo, ten misericordia de nosotros.
Señor, ten misericordia de nosotros.
Cristo óyenos.
Cristo escúchanos.
Dios Padre celestial, ten misericordia de nosotros.
Dios Hijo, Redentor del mundo, ten misericordia de nosotros.
Dios Espíritu Santo, ten misericordia de nosotros.
Santa Trinidad, un solo Dios, ten misericordia de nosotros.
Santa María, ruega por nosotros.
San José, ruega por nosotros.
Ilustre descendiente de David, ruega por nosotros.
Luz de los Patriarcas, ruega por nosotros.
Esposo de la Madre de Dios, ruega por nosotros.
Casto guardián de la Virgen, ruega por nosotros.
Padre nutricio del Hijo de Dios, ruega por nosotros.
Celoso defensor de Cristo, ruega por nosotros.
Jefe de la Sagrada Familia, ruega por nosotros.
José, justísimo, ruega por nosotros.
José, castísimo, ruega por nosotros.
José, prudentísimo, ruega por nosotros.
José, valentísimo, ruega por nosotros.
José, fidelísimo, ruega por nosotros.
Espejo de paciencia, ruega por nosotros.
Amante de la pobreza, ruega por nosotros.
Modelo de trabajadores, ruega por nosotros.
Gloria de la vida doméstica, ruega por nosotros.
Custodio de Vírgenes, ruega por nosotros.
Sostén de las familias, ruega por nosotros.
Consuelo de los desgraciados, ruega por nosotros.
Esperanza de los enfermos, ruega por nosotros.
Patrón de los moribundos, ruega por nosotros.
Terror de los demonios, ruega por nosotros.
Protector de la Santa Iglesia, ruega por nosotros.
Cordero de Dios, que quitas los pecados del mundo: perdónanos, Señor.
Cordero de Dios, que quitas los pecados del mundo: escúchanos, Señor,
Cordero de Dios, que quitas los pecados del mundo: ten misericordia de nosotros.
V.- Le estableció señor de su casa.
R.- Y jefe de toda su hacienda.
Oremos: Oh Dios, que en tu inefable providencia, te dignaste elegir a San José por Esposo de tu Santísima Madre: concédenos, te rogamos, que merezcamos tener por intercesor en el cielo al que veneramos como protector en la tierra. Tú que vives y reinas por los siglos de los siglos. Amén
6. Oraciones de Conclusión
Padre Nuestro (x1)
Padre nuestro que estás en el cielo,
santificado sea tu Nombre;
venga a nosotros tu Reino;
hágase tu voluntad
en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos
a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en la tentación,
y líbranos del mal. Amén.
Ave María (x1)
Dios te salve, María,
llena eres de gracia;
el Señor es contigo.
Bendita Tú eres
entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén
Gloria al Padre (x1)
Gloria al Padre
y al Hijo
y al Espíritu Santo.
Como era en el principio,
ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén.
“En el nombre del Padre, y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén”

Historia del Rosario a San José
El Rosario a San José es una práctica devocional relativamente reciente en comparación con el Rosario mariano. Su origen se encuentra en el creciente amor y veneración hacia San José, especialmente a partir del siglo XIX, cuando el Papa Pío IX lo proclamó Patrono de la Iglesia Universal en 1870. Este reconocimiento impulsó la creación de oraciones y ejercicios espirituales dedicados al esposo de la Virgen María.
¿Por qué surge esta devoción?
San José, aunque silencioso en los Evangelios, ocupa un lugar privilegiado en la historia de la salvación como padre adoptivo de Jesús y protector de la Sagrada Familia. La Iglesia, consciente de su papel, promovió la devoción josefina para:
- Pedir su intercesión en la vida familiar y laboral.
- Imitar sus virtudes: humildad, obediencia, pureza y trabajo.
- Reconocerlo como modelo de padre y esposo.





